Bienvenidas una vez más maquillantas,

Hoy vengo a hablaros de algunas de las brochas de la firma SO ECO (el nombre ya lo dice todo) que he podido poner a prueba durante los dos últimos meses.

Yo llevaba ya un tiempecito viéndolas rondar por Instagram y la verdad que me hacían ojitos, así que imaginad mi alegría cuando desde la firma me dieron esta oportunidad! 🙂

Lo que más me llamó la atención es que las brochas de SO ECO son totalmente veganas y cruelty free, por lo que en mi caso, que estoy incorporando ya sólo material vegano y cruelty free, eran grandes candidatas a formar parte de mi kit profesional, pero es que también me enteré de que sus cualidades no sólo quedaban ahí, no, fijaros todo lo bueno que tienen estas brochas:

  • No usan pelo natural (de animal, vaya) sino de fibras de Taklon, de alta calidad y diferentes densidades.
  • La virola es de aluminio reciclado (y además en un color dorado rosado precioso).
  • La madera del mango procede de cultivos de bambú ecológicos y además tiene forma ergonómica (esto parece una tontería pero os aseguro que ayuda).
  • El packaging en el que vienen es biodegradable (no sabéis el coraje que me da comprar brochas en otras firmas y que traigan un envoltorio en plástico que ocupa más que la propia brocha).

Ya al margen de los detalles “técnicos”, os hablaré de mi opinión sobre ellas y de cómo me han ido a la hora de probarlas y trabajar. Iremos una por una y de izquierda a derecha según la foto de a continuación:

 

Pincel de labios: el pelito es muy denso y es bastante pequeño, por lo que he podido trabajar los labios y sus límites sin problema. He notado más control sobre el producto que otros.

Pincel biselado para eyeliner: bueno, a ver… para eyeliner os digo ya que no. Es demasiado ancho como para hacer un eyeliner pero, eso sí, para delinear la parte inferior del ojo con suavidad (porque algunos parece que te quisieran extirpar la vida…) va divinamente. Yo es el uso que le doy y tan contenta.

Brocha redondeada para base: Para mi gusto es algo pequeño para la aplicar la base, por lo que el uso que le he venido dando y que me encanta es para aplicar y extender el corrector o incluso la hidratante previa a la propia base.

Brocha multiusos: Es como una brocha de colorete pero algo más pequeña y bastante más tupida, por lo que no me termina de convencer para aplicar el rubor puesto que es fácil que dejes parche. Por el contrario me ha venido de fábula para aplicar polvos traslúcidos sobre zonas concretar del rostro donde hace falta sin desperdiciar producto y que quede en el sitio justo. Genial esta brocha chicas.

Brocha cónica para integrar: Me recuerda mucho a la blush de Real Techniques en cuanto a su forma, pero os aseguro que le gana en suavidad (como? lo prometes? sí sí… ahora os hablo del tema suavidad porque merece ir aparte). Con ella aplico los polvos sueltos o los de maquillaje cuando voy rauda y veloz y no me quiero parar (la anterior también la uso para eso).

Brocha biselada para contorno: aquí vuelvo a disentir con la finalidad original de la brocha chicas. Es una brocha muy tupida y plana, tipo f80 (eres más antigua que seguir hablando de la f80… sí, lo sé… jajajaja). Aplicar contorno con esto te da muchas papeletas de dejar corte y de que el difuminado del mismo se convierta en todo un reto, por lo que el uso que le doy es para aplicar la base y oye, divina!

Brocha de colorete: como podréis imaginar, esta brocha se me queda gigante para aplicar polvos, no os quiero decir para el colorete. No soy nada partidaria de usar brochas de este tamaño para colorete o cualquier tipo de producto que requiera un especial cuidado con su zona de aplicación, por lo que el uso (puntual) que le doy es broncear de forma leve o aplicar polvos traslúcidos de manera muy sutil.

Como veis soy un alma libre en cuanto al uso de las brochas. Nunca he sido de pararme a leer la función para la que están hechas y directamente he ido probando hasta dar con la que, para mí, hace el combo ganador. Con esto os quiero decir que a veces relegamos brochas o pinceles a un segundo plano porque nos fastidia que no nos sirva para el eyeliner, como os comentaba antes, pero resulta que da un apaño estupendo para otro fin. Abrid las mentes chicas! Probad e investigad!

Y ahora hablemos de la suavidad… Cuando abrí los paquetitos y empecé a tocar las brochas y a pasarlas por mi cara alucié (pepinillos) con lo súper suaves que son. Yo hasta día de hoy había pensado que no podría haber nada más suave que las brochas de RT pero entonces descubrí las de So Eco, en especial la multiusos, la cónica y la de colorete, que al tener el pelito más suelto y menos prensado son una gozada.

Y ahora viene algo aun mejor… su precio! Son brochas muy asequibles que podéis encontrar en alguna tienda de vuestra zona o en multitud de tiendas online (lo podéis ver AQUÍ) y cuyo precio ronda desde los 4,95€ hasta los 11,95€, eso sin tener en cuenta que hay kits de varios pinceles que salen aun mejor en precio.

Echadles un vistazo y probadlas si podéis, porque os aseguro que os van a encantar 😉

Hasta la próxima maquillantas!

María

 

 

PROBANDO BROCHAS SO ECO
Etiquetado en:                                                                                        

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: ¡CONTENIDO PROTEGIDO!