¡Hola de nuevo maquillantas!

No es ningún secreto que en los últimos meses los aceites vienen pegando fuerte dentro de la rutina facial pero… ¿sabemos cuál sería el más adecuado para nuestra piel? Eso si es que nos atrevemos a dar el paso, porque muchas será escuchar la palabra ACEITE y retroceder casi automáticamente.

En las últimas semanas he visto cómo mi piel ha dado un giro de 180 grados después de dejar a un lado mi rutina facial al completo (tónico, sérum e hidratante) y hacer del aceite de rosa de mosqueta mi única rutina facial, por lo que he querido compartir con vosotros esta información y animaros a incorporarla a vuestra rutina.

¿ACEITE MINERAL, VEGETAL O ESENCIAL?

Antes de nada empezaremos por diferenciar los 3 tipos principales de aceites:

  • Aceites minerales o sintéticos. Son derivados del petróleo como la parafina y las siliconas, tienen  textura suave y estupenda,  pero únicamente se limitan a recubrir  la piel formando una película que sí puede ser protectora o preventiva, pero sin ningún beneficio nutricional (un saludo a las que seguís usando Letibalm, Biopel o Carmex (entre otros), e insistís en que reparan una barbaridad…).
  • Aceites vegetales o aceites de plantas Son extractos lipídicos, ricos en ácidos grasos esenciales. Se extraen de la parte grasa de la planta, son triglicéridos extraidos de semillas, granos, nueces o frutos.
  • Aceites esenciales Los aceites esenciales son sustancias no grasas muy volátiles  producidas por las plantas aromáticas.  Tienen un alto poder de penetración en la piel debido a que son de la misma textura lipídica que la barrera protectora impermeable cutánea.
  • Otra opción estupenda llamada elixires aromáticos nacería de la mezcla entre aceites vegetales y esenciales, siempre teniendo en cuenta que cada mezcla tiene sus propiedades características.

ACEITES VEGETALES Y PROPIEDADES

ACEITE DE OLIVA

Este aceite puede ser un buen hidratante, con alto contenido en nutrientes y ácidos grasos. Se puede usar solo o bien como base de otros aceites esenciales.

ACEITE DE JOJOBA

Este aceite se extrae de una planta llamada simmonsdia chinensis, original del desierto de Sonora en Estados Unidos. Se puede usar como hidratante, para prevenir la piel irritada y enrojecida. Es especialmente beneficioso en las pieles secas y maduras en las que las glándulas sebáceas están más inactivas, pues gracias al contenido de vitamina E ayuda a mejorar la elasticidad de la piel. Su composición es similar a la de la propia secreción natural (sebo), por lo que se absorbe de forma rápida, es por esto mismo que si tienes la piel con tendencia a grasa y brillos, el aceite de jojoba es tu aceite (sí, sí, deja de poner los ojos en blanco), ya que actúa como una barrera natural de la piel, hidratándola y protegiéndola pero sin provocar que segregue más grasa.

ACEITE DE ÁRBOL DE TÉ

Este aceite tiene propiedades antisépticas naturales y por ello se puede usar en pieles con problemas de acné u otras infecciones como los hongos. El aceite de árbol de té es excelente para el tratamiento del acné; un estudio refleja que este aceite es tan efectivo como el peróxido de benzoilo pero sin los efectos negativos que este último produce como las rojeces y descamación. Además, es un muy apropiado para tratar pequeñas heridas, facilitar el cicatrizado y prevenir infecciones.

ACEITE DE COCO FRACCIONADO

Muy rico en acido láurico, un potente omega que ayuda a mejorar el sistema inmunitario en la piel. Es una buena opción sobre todo para el cabello. Importante que sea FRACCIONADO como indico, ya que este proceso elimina los ácidos grasos de cadena larga, bajando así su grado de comedogeneidad y ayudando también a que sea líquido en luegar de estar cuajado (este aceite se solidifica a temperaturas inferiores a 24ºC).

ACEITE DE ROSA MOSQUETA

Este aceite es ideal para las cicatrices y manchas en la piel. Además, algunos laboratorios añaden vitamina C y A para mejorar la efectividad de este aceite por sí solo. Tiene gran capacidad regeneradora, como la propia flor, por lo que se puede aplicar en cicatrices recientes para mejorar su proceso de curación. Además, en casos de quemaduras solares, tiene un efecto refrescante. Y, por último, aporta hidratación de forma inmediata frente a agresiones externas, como puede ser el viento, mejorando el equilibrio de la piel estresada. Es el aceite reparador por excelencia. Yo he visto cómo han dejado de salirme imperfecciones con su uso y también me ha ayudado a que no me salgan los dichosos granitos en el bigote que hacían su aparición cada vez que me hacía la cera (y os aseguro que había probado con aloe vera, pomada antibiótica, betadine, talco…).

ACEITE DE ALMENDRAS

Este aceite es muy neutro y suave. Las almendras tienen un alto contenido en vitamina E y vitamina D, así como minerales como el calcio. Nutre y suaviza la piel gracias a su alto efecto humectante. Previene la aparición de arrugas y está indicado para piel seca con problemas de eczemas, herpes, etc. así como para el tratamiento de dermatitis, psoriasis, grietas y quemaduras. Muy hidratante, delicado y con propiedades calmantes. El aceite de almendras también es un excelente limpiador facial.

 ACEITE DE ARGÁN

Es muy nutritivo y contiene mucha vitamina E, además de ser antiinflamatorio. Es ideal para usar como base de otros aceites o bien para mezclarlo con otros aceites. Contiene omega 9 (oleico) y omega 6 (linoleico). Se le puede considerar un súper-aceite cosmético, pues ayuda a mejorar la elasticidad de la piel y se absorbe fácilmente. Potente hidratante y antioxidante, estas son las características que lo convierten en el aceite idóneo para las pieles maduras y más deshidratadas.

ACEITE DE GRANADA

Este aceite tiene igualmente un alto nivel de antioxidantes, por lo que será de gran ayuda a la hora de reducir las arrugas finas y mejorar el tono de la piel. No satura o tapona el poro, por lo que se puede usar en pieles con problemas de tendencia acnéica.

OTROS: MANZANILLA (rosácea), MARULA (polución y rayos solares), MENTA (controla producción de grasa), MONOI (suaviza y purifica), SÉSAMO (pieles secas y agrietadas), SEMILLA SE UVA o CALÉNDULA (ideal para psoriaris y eccemas)

Mis aceites actuales: rosa de mosqueta, jojoba y argán.

¿TODOS LOS ACEITES SON COMEDOGÉNICOS?

No todos chicas, los hay de mayor o menor nivel.

Aquí os dejo esta tablita que he obtenido desde BIOSAKURE (donde encontraréis también un post súper interesante de este tema):

CONSEJOS

  • Los aceites con mayor propiedades son los de primera presión en frío (y mejor si son ecológicos, porque así no están adulterados por compuestos químicos), ya que mantienen intactas sus propiedades y componentes.
  • Los aceites vegetales sí son aptos para su aplicación directa sobre el rostro, sin embargo con los esenciales hay que tener cuidado y añadirlos a nuestra crema, gel o loción, o bien mezclarlos con los primeros.
  • Aunque esto parezca obvio, por favor, no confundáis los aceites de uso facial con los de masaje. ¡Leed las etiquetas!
  • Todas tenemos alguna base que nos deja la piel un tanto más reseca o que acaba por cuartear… ¿y si la mezclamos con un par de gotas de nuestro aceite facial antes de aplicarla?

Espero chicas que os haya parecido interesante la entrada de hoy y que compartáis conmigo vuestras impresiones, sobre todo si decidís hacer un paréntesis en vuestra rutina habitual para darle una oportunidad a los aceites.

Gracias como siempre por estar ahí! 🙂

 

Fuentes consultadas: Farmalista Hola
ACEITES FACIALES: TIPOS Y BENEFICIOS
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